Disfruta de la carta ganadora del certamen

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                              Desde un lugar maravilloso, 24 de diciembre

Queridos Reyes Magos:

Me gustaría empezar por presentarme, me llamo Tekendo y  vivo en el Barranco de Ayagaures, en el sur de Gran Canaria. Un lugar muy bonito y lleno de vida. Considero que mi comportamiento es ejemplar, bueno, puede que sea un poco trastillo, pero nada fuera de lo normal. Me encuentro entre el angelito y el diablillo, vamos lo que se puede considerar como término medio.

¿Cómo empezaría a pedir?

Pedir es un verbo, que todos nosotros hemos utilizado en algún momento de nuestra vida. Cada uno pide lo que desea. Algunos piden un sueño que jamás será cumplido, ya que son esos sueños que superan nuestras posibilidades. Otros piden salud y otros dinero. Muchos chicos de mi edad piden juguetes y cosas relacionadas con la tecnología. Pero, lo que a mí, me gustaría pedirles, es algo muy diferente, algo que me lleva rondando la cabeza durante todo el año, esperando a que llegara este momento de escribirles esta carta, para ver si mi petición es posible o no.

Como les conté antes, este verbo tiene distintos usos, y yo quería darle este derecho que yo tengo a aquellos que verdaderamente les hace falta. A aquella madre que no llega a fin de mes para comprarles a sus hijos un regalo esta Navidad. A aquel chico que no es respetado por su color de piel. A aquella niña a la que no le dejan jugar al fútbol, por ser una chica. A aquel perro que se encuentra sin hogar, por haber sido abandonado por su dueño.

A cualquier persona que verdaderamente vaya a ser un buen uso de este verbo, ya que aunque todos tengamos los mismos derechos como ser humano( da igual de que raza seas, tu color de piel, a la sociedad a la que pertenezca o de donde vengas), no todos podemos optar a estos, ya sea por “la sociedad” o “nuestro género”.

Es por esto que este año no quiero ningún tipo de regalo, ni si quiera aquel robot de última generación, de color rojo eléctrico, con ojos láser y volador que vi en aquella tienda donde espero a mi madre cuando va ha hacer la compra de la semana…Me conformo con saber que alguien ha cambiado  para bien estas navidades.

Me despido, intentando que todo el mundo sepa y valore la acción de pedir.

Un mundo mejor es posible, lo creo, lo pido, lo deseo.

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